Unity Tweak Tool 0.0.6 ya está preparada para Ubuntu 13.10

Aunque Canonical no pone fácil dejar Unity a nuestro gusto, existen desde hace tiempo herramientas que permiten ajustar algunos parámetros de este entorno de escritorio. Una de las más destacadas es Unity Tweak Tool, que acaba de renovarse a la versión 0.0.6.

Entre las posibilidades a modificar están el lanzador, el panel, los temas de iconos, tamaños de las tipografías, o los controles de ventanas que podremos seleccionar a nuestro gusto.

Además esta herramienta también tiene soporte para el HUD de Unity, pudiendo controlar muchas de sus opciones a golpe de tecla abriendo la aplicación y pulsando la tecla Alt que activa ese sistema de control simplificado.

Ubuntu Tweak Tool 0.0.6 está disponible en el Centro de Software de Ubuntu 13.10, así que cualquier interesado podrá instalarla y comenzar a utilizarla de forma inmediata para dejar Saucy Salamander –que llegará en versión final el próximo 17 de octubre– a su gusto.

Una Ubuntu a tu medida con UCK (Ubuntu Customization Kit?

¿No te gusta Unity? ¿Prefieres que se instale OpenOffice.org en lugar de LibreOffice en Ubuntu? Obviamente cualquier usuario puede instalar y desinstalar paquetes usando como base su distribución de Ubuntu, pero si queréis tener una imagen ISO para instalar una versión de Ubuntu personalizada, UCK podría resolveros la vida.

Lo comentan en Linux.com, donde explican el funcionamiento de esta herramienta que permite configurarnos una Ubuntu “a nuestra imagen y semejanza” a través de una interfaz gráfica que nos permitirá obtener una imagen híbrida para grabar en un CD o DVD pero también para copiarla a una llave USB.

Para utilizar UCK, eso sí, necesitaremos partir de Ubuntu o de alguna distro derivada de Ubuntu com oLinux Ming. Podremos elegir cualquier derivada de Ubuntu también durante la personalización, de modo que en lugar de partir de Ubuntu para nuestra distro personalizada podremos elegir Kubuntu, Xubuntu, Lubuntu, etc.

También necesitaremos al menos 5GB de espacio en disco –cuanto más mejor– y es recomendable disponer de alguna solución de virtualización para evaluar el funcionamiento de nuestra distribución personalizada antes de grabarla en medios de instalación.

La herramienta es similar en sus objetivos a otras ya míticas como SUSE Studio, mientras que proyectos como Linux From Scratch o DebianCustomCD son quizás más avanzados y también tienen una importante parte “educativa” que permite comprender mejor la estructura de las distribuciones Linux mientras nos construimos una a medida.

La barra de progreso llega al comando cp. O mejor dicho, a gcp.

La consola de comandos de Linux es un elemento imprescindible de este sistema operativo. Su potencia es espectacular, pero sus ayudas visuales no son tan notables, y de hecho el minimalismo y ese lema del “no news is good news” a veces deja mucho que desear.

El ejemplo perfecto es el comando cp que permite copiar ficheros de un directorio a otro en nuestro ordenador, y que por defecto no proporcionan ningún tipo de salida mientras el fichero se está copiando.

Acostumbrados a las barras de progreso de otros sistemas operativos, contar con una opción similar tenía que caer algún día en Linux. Y así ha sido gracias al comando gcp, un comando ligero que soporta la copia de ficheros y carpetas y que muestra una barra de progreso con almohadillas (“#”), el tiempo estimado para finalizar y la velocidad.

Para instalar el comando en Ubuntu 12.04 y 11.10, por ejemplo, basta con utilizar el comando

sudo apt-get install gcp

Aunque para otras distribuciones y versiones antiguas de Ubuntu el proceso es algo distinto. Podéis consultar los detalles en Hectic Geek, donde hablan de este comando y de sus prestaciones. Eso sí, como indican tanto en los comentarios de ese post como en otros blogs, en realidad esa barra de progreso ya se podía conseguir con algunos métodos distintos (como usar pv, por ejemplo), aunque un buen sustituto es crear el alias

alias gcp='rsync -P'

Que más o menos logra lo mismo. Aún así, un comando curiosete, ¿verdad?

Linux Mint o Ubuntu en el Chromebook Pixel

Aunque tengo muchas reservas sobre el Chromebook Pixel que Google acaba de presentar, es evidente que este Ultrabook de los de Mountain View tiene características destacables, como su impresionante pantalla con resolución de 2.560×1.700 píxeles, lo que para sus 12,85 pulgadas de diagonal resulta impresionante.

El problema, como comentaba en Incognitosis, es el hecho de que Chrome OS no es un sistema operativo al que se le pueda sacar tanto partido en este portátil, pero ahora llegan noticias de Bill Richardson, uno de los ingenieros de Google a cargo de Chrome, OS, que ha confirmado que en realidad este singular portátil está preparado para poder funcionar con distribuciones Linux convencionales, y de hecho lo ha demostrado instalando Linux Mint.

El soporte del hardware del Chromebook Pixel es completo salvo por la pantalla táctil ni de los gestos táctiles en el touchpad, que al menos por ahora no podréis disfrutar si instaláis Linux Mint en el Pixel. Salvo por ese detalle, parece que por lo demás el portátil se comporta de manera ejemplar.

Richardson indica los pasos para lograr instalar Linux Mint en los comentarios de su captura al respecto, y no son especialmente complejos así que cualquier usuario con cierta experiencia en estos temas no debería haber ningún problema.

No solo eso: este mismo ingeniero habló de la posibilidad de ejecutar tanto esta distro como otras muchas -incluida Ubuntu, para la que dio un ejemplo gráfico- a través de un entorno virtual con chroot, algo que hace necesario el uso del código disponible en GitHub.

Sin duda, interesantes formas de sacarle partido a un producto que sigo considerando que tiene un precio demasiado elevado para lo que ofrece. La pantalla resulta espectacular, desde luego, pero contar con tan solo 32 Gbytes de SSD y con puertos USB 2.0 a estas alturas me parece un error por parte de Google. Esperemos que futuras revisiones del Pixel solucionen esas limitaciones y mejoren también el apartado del precio.