Viber disponible en Linux, una gran alternativa a Skype

WhatsApp y Viber son dos de las aplicaciones de mensajería instantánea más populares en el segmento de los móviles, y por ejemplo Viber añade esa capacidad de llamadas VoIP y videollamadas que es interesante en muchos escenarios.

Los responsables de Viber ya habían publicado ediciones de escritorio de la aplicación para Windows y Mac OS X, y ahora han anunciado la disponibilidad de Viber for Linux Beta, una edición preliminar del cliente para Linux que está disponible en arquitecturas de 64 bits.

Para instalarlo tendremos que descargarlo y luego instalarlo también en nuestro smartphone. Al introducir el número de nuestro teléfono móvil en la aplicación de Viber para Linux, se nos enviará al móvil un código de autenticación que tendremos que introducir en el cliente de escritorio, con lo que todo quedará preparado para poder utilizar Viber en nuestro sistema Linux.

Podéis encontrar más información sobre este desarrollo en el artículo de Tech Drive-In y en la comunidad de usuarios que están probando Viber for Linux Beta en Google+.

Linux Mint 15 Xfce disponible

El equipo responsable de esta distribución ha anunciado la disponibilidad de Linux Mint 15 Xfce, la edición que ofrece todas las prestaciones de Linux Mint 15 ‘Olivia’ pero que lo hace centrándose en el entorno de escritorio Xfce.

Además se incluye una novedad interesante: el uso del llamado Whisker Menu en lugar del tradicional lanzador de aplicaciones de Xfce. Whisker, un proyecto inspirado por el menu KickOff de KDE, también toma prestadas ideas del MintMenu integrado en Cinnamon.

Como ocurría con Linux Mint 14 Xfce, esta edición de la distro hace uso de Xfce 4.10, pero en ella encontraremos novedades importantes como el nuevo gestor de controladores propietarios, la aplicación para gestionar las fuentes del software o mejoras en el gestor de login MDM.

Podéis descargar las versiones de 32 y 64 bits de Linux Mint 15 Xfce desde enlaces BitTorrent (como los indicados) y también a través de los servidores de Linux Mint. Para más información, podéis acudir al blog oficial de Linux Mint.

El kernel Linux 3.10, disponible

Linus Torvalds anunció ayer que el nuevo kernel Linux 3.10 ya está disponible para todos los usuarios, que pueden descargarlo para compilarlo y usarlo en sus respectivas distribuciones ya mismo.

Como suele ser habitual, hay numerosos medios que cubren con detalle esta noticia, pero solo hay algunos realmente relevantes en los que se detallan las novedades del kernel para los interesados en ahondar en esa información. El trabajo de The H Open es especialmente destacable, y como suele ser habitual separan su análisis del kerne Linux 3.10 en cuatro largos artículos separados por temáticas.

También ofrecen un buen resumen en tres partes en un post único, aunque destacan en su anuncio que la introducción de Bcache -para mejorar el rendimiento de las unidades SSD- o el soporte de los aceleradores de vídeo en los nuevos chips gráficos AMD Radeon están entre los principales atractivos del nuevo núcleo. En Phoronix también destacan esas mejoras y el soporte mejorado de Intel Haswell, por ejemplo.

Hay mucho, muchísimo más en este nuevo núcleo que sigue demostrando la evolución de este componente esencial de cualquier distribución GNU/Linux, así que a disfrutar de toda esa información. Y por si os aburrís, ahí va otra fuente destacada: KernelNewbies.

El bug número uno de Ubuntu cerrado por Shuttleworth, pero no por la comunidad

Hace unos días Mark Shuttleworth cerraba el primero de los bugs del proyecto. Aquel “error a corregir” no era otro que el hecho de que Microsoft tenía la mayor cuota de mercado en el segmento de los PCs y portátiles, y la idea de Ubuntu era la de tratar de cambiar el panorama y convertir a Linux en protagonista en el escritorio.

Ese panorama nunca cambió. El famoso “año de Linux en el escritorio” era el mensaje de esperanza que algunas personalidades del mundo Linux lanzaban al comienzo de cada año, pero lo cierto es que la cuota de Linux en el escritorio jamás ha sobrepasado el 2% según los estudios (basados en datos de navegadores usados en sesiones de Internet) de NetApplications o de Statcounter GlobalStats.

Por supuesto, hay otras formas de ver las cosas: Android sí se ha convertido en un éxito, y este proyecto con una fuerte base Open Source es el mejor ejemplo de la excelencia a la que puede llegar un desarrollo de este tipo, aunque claro está, detrás haya estado un gigante como Google.

Por estas y otras muchas razones ese cierre del bug número 1 por parte de Mark Shuttleworth ha sido recibido con todo tipo de comentarios. Shuttleworth afirmaba que el panorama ha cambiado y que Android es el mejor ejemplo de ello, e incluso tiraba flores a Microsoft por el soporte de Linux en Azure. Pero ese singular cambio de parecer -Microsoft parecía el enemigo hace años, y ahora es un singular aliado– ha hecho dudar de Shuttleworth, que algunos creen que no quiere hacer más que ir engrandeciendo su ego.

Tuve la ocasión de conocer y entrevistar a Shuttleworth para MuyLinux en el evento LinuxCon en Barcelona noviembre de 2012, y lo cierto es que me pareció una persona amable, educada, y muy coherente. Muy afable, muy cercano, y que en mi opinión no tenía ningún interés en hacerse más famoso o más importante. De hecho, aceptaba las críticas que le planteé (como el debate sobre la publicidad de Amazon en los resultados del Dash) y se mostró en todo momento conciliador y abierto a cambios, aunque creía firmemente en que el camino que había seguido con Ubuntu.

Así pues, que ahora Shuttleworth se muestre ahora menos agresivo con Microsoft y que reconozca que luchar por corregir ese bug ya no tiene tanto sentido no me parece equivocado. Me parece una cambio de parecer coherente sobre todo ahora que su objetivo es mucho más ambicioso, y podría de hecho (hipotéticamente) servir también de demostración de que aquel bug sí que se podía cerrar. Si Ubuntu triunfara en tablets, smartphones, PCs y portátiles, lograría abarcar más cuota de mercado. Centrarse en lo que tú haces y no en lo que hacen los demás es, a mi entender, un acierto, así que una vez más, minipunto y punto para Shuttleworth, Ubuntu y la dirección que ha tomado esta distro.

El roadmap de Ubuntu 13.10 Saucy Salamander ya está disponible

Hace unos días Mark Shuttleworth anunció el nombre en clave de la próxima edición de Ubuntu. La salamandra será protagonista, y Ubuntu 13.10 será “Saucy Salamander”. Además, los desarrolladores de Canonical ya han publicado el roadmap para esta distribución.

Según el wiki oficial de Ubuntu, estas son las fechas más relevantes del desarrollo:

  • 20 de junio de 2013: Ubuntu 13.10 Alpha 1
  • 18 de julio de 2013: Ubuntu 13.10 Alpha 2
  • 1 de agosto de 2013: Ubuntu 13.10 Alpha 3
  • 5 de septiembre de 2013: Ubuntu 13.10 Beta 1
  • 26 de septiembre de 2013: Ubuntu 13.10 Final Beta
  • 17 de octubre de 2013: Ubuntu 13.10

Como sabéis, los desarrolladores de Canonical han eliminado la publicación de ediciones preliminares normales, así que casi todas esas fechas solo están orientadas a hitos en las derivadas de Ubuntu. Solo tendremos la Final Beta y la edición final como tales en Ubuntu, pero durante todo el ciclo de desarrollo podremos ir acudiendo a las imágenes diarias que aparecen en el sistema de compilaciones nocturnas de Canonical.

 

Counter-Strike: Global Offensive podría llegar pronto a Linux

Counter-Strike: Global Offensive (CS:GO) es la última entrega de esta franquicia de Valve, y según Phoronix sus desarrolladores están probándola en Linux para ofrecerla al gran público a través de la plataforma Android.

Este videojuego se lanzó el pasado mes de agosto y supone la cuarta entrega de Counter-Strike, y además de basarse en el motor Source incluye nuevos contenidos, mejoras en el motor de juegos y otras novedades.

Parece que la versión para Linux está en plena fase de desarrollo y que todo va muy bien, incluyendo el lanzamiento de una nueva versión del driver Mesa para GPUs de Intel que precisamente hará que el comportamiento de CS:GO sea mucho mejor en este hardware.

Así pues, iros preparando para disfrutar de un nuevo FPS de alta calidad de forma nativa en vuestros sistemas Linux. Más buenas noticias que siguen llegando tras la aparición del cliente oficial de Steam para Linux por parte de Valve. Os dejo con un vídeo del tráiler correspondiente a CS:GO.

GNOME 3.8 RC disponible, versión final muy pronto

Los desarrolladores de este entorno de escritorio han anunciado la disponibilidad de GNOME 3.8 Release Candidate (GNOME 3.7.92), que como ellos mismos dicen es “la última oportunidad para hacer que la 3.8 sea lo mejor posible”.

Las novedades que veremos en GNOME 3.8 afectan a correcciones generales de los paquetes que existían hasta el momento pero además habrá algunas inclusiones destacadas, como la inclusión de ownCloud en GNOME (¡genial!),  la integración de una nueva herramienta para mostrar la hora en distintas zonas horarias, la integración de Photos, un gestor propio de fotografías, o el soporte de entornos multitouch gracias a XI2.

Hay una imagen LiveCD para probar esta nueva versión del entorno de escritorio, pero también podremos compilar los paquetes que componen el entorno a través de la herramienta jhbuild. Los cambios detallados podéis encontrarlos en los ficheros NEWS tanto para el núcleo del entorno como para sus aplicaciones. Se espera que el próximo 27 de marzo se produzca el lanzamiento final de GNOME 3.8.

 

XBMC 12.1 llega con mejoras en iOS, OS X y Android, XBMX 13 Gotham próximamente

Los desarrolladores de este proyecto Open Source han anunciado la disponibilidad de XBMC 12.1, una actualización de XBMC 12 Frodo que llega con mejoras notables sobre todo en el caso de los dispositivos móviles basados en Android e iOS.

En la lista de novedades del anuncio oficial destacaron las siguientes:

  • Soporte de aceleración hardware de reproducción en GPUs Intel en OS X.
  • Solución a los problemas de audio tras pausar y reanudar una reproducción.
  • La versión para iPhone 5 ahora usa la resolución completa, toda la pantalla.
  • Los botones de volumen en Android y Mac siguen manejando el volumen nativo y no el de XBMC.
  • Optimización del reproductor para Raspberry Pi, más eficiente y mejor soporte de subtítulos.
  • Soporte iOS 6 en AppleTV 2.
  • Soporte adicional para mandos Xbox 360.
  • Mejoras de estabilidad general.

Así que como veis, especial atención a iOS y OS X, pero mejoras en todos los apartados que confirman que los desarrolladores siguen trabajando duro en pulir los pequeños problemas que van surgiendo. Por su eso fuera poco, XBMC 13 ‘Gotham’ (que nombre en clave tan chulo) está en pleno desarrollo, y como señalaron hace unos días sus responsables, ya hay versiones preliminares disponibles para desarrolladores con características que en algún caso precisamente han llegado a XBMC 12.1 (como la del control del volumen).

Canonical y la comunidad de Ubuntu: ¿una relación condenada al fracaso?

Estas últimas semanas están pasando muchas cosas importantes en el seno de Canonical, la empresa responsable del desarrollo de Ubuntu. La comunidad no está contenta, y no lo está desde hace tiempo. El primer signo de ese descontento llegó con Unity, una interfaz que por primera vez hizo sentirnos incómodos. Entonces no sabíamos a qué venía ese cambio. Puede que ni siquiera Shuttleworth y sus chicos lo supieran. Y entonces llegó el anuncio:

Cuando llegue la 14.04 LTS Ubuntu se usará en tablets, móviles, TVs y pantallas inteligentes que van del coche a la cocina, y conectará esos dispositivos de forma limpia y transparente al escritorio, el servidor y la nube.

Aquella fue la expresión de la epifanía de Shuttleworth. De su visión de futuro. Una visión que parecía ambiciosa, pero no tan ambiciosa como ha resultado ser gradualmente. Porque esa vocación de Ubuntu de convertirse en algo que pudiéramos usar en todo tipo de dispositivos no era lo único importante. La otra parte de la ecuación era aún más significativa.

Que la versión de Ubuntu que usásemos en un dispositivo sería exactamente igual al resto.

Eso era (es) lo realmente importante. Ubuntu permitirá que tu smartphone basado en esta distribución se convierta de buenas a primeras en tu PC. Misma plataforma, misma interfaz (que eso sí, aprovechará la resolución de pantalla), y sobre todo, mismo catálogo de aplicaciones. Una idea genial que hasta ahora nadie había enfocado con tanta claridad.

Pero las visiones tienen un problema: que no todos las comparten. Ubuntu nació con aquella frase autodefinitoria: “Linux for Human Beings“, pero poco a poco fue desmarcándose de algunos de sus principios. Hoy en día es difícil encontrar la palabra “Linux” en el sitio web de Canonical (salvo cuando hablan del kernel Linux en su sección de soporte), y muchos vemos sombras en la filosofía de esta empresa. Su inclusión de los resultados de búsqueda de Amazon, el hecho de que Unity no se use en ninguna otra distribución Linux, o de que Ubuntu One tenga clientes para Windows y Mac OS X pero no para otras distribuciones Linux (de nuevo) genera dudas. Sombras.

Esas sombras crecían. Y distribuciones como Linux Mint aprovechaban el momento para convencer a ubunteros despechados con una distribución que mantenía y mejoraba todo lo que esos usuarios echaban de menos en Ubuntu. Canonical ya no molaba tanto. No parecía escuchar a la comunidad. Y aquel comentario de Shuttleworth en marzo de 2010 dejaba las cosas claras:

Esto no es una democracia. Bienvenidos sean los buenos comentarios y los buenos datos. Pero no estamos votando sobre decisiones de diseño..

El creador de Canonical y de Ubuntu, que se había proclamado como “dictador benévolo” de su proyecto, ya no parecía tan benévolo. Y lo confirmaba en los términos oficiales de gobierno de Ubuntu:

Esto no es una democracia. Es una meritocracia. Tratamos de operar más sobre el consenso que sobre las votaciones, buscando que la gente que se encargará de hacer el trabajo esté de acuerdo.

Y en esas estábamos cuando a principios de año en Canonical anunciaban la llegada de Ubuntu for phones y, pocas semanas después, de Ubuntu on tablets. Dos patas de esa mesa que también estaría sostenida por Ubuntu en el escritorio (la distro actual para PCs y portátiles) y por Ubuntu en la televisión, à la Google TV, la única que aún queda por mostrar más sobre sí misma. Pero ni siquiera hace falta que muestren esta última pata. Canonical y Shuttleworth ya han comenzado a convencer a los que no teníamos esa visión tan clara. El problema no está en que uno comparta (como es mi caso) o no esa visión. El problema es que para hacerla realidad han fallado en algunas cosas. Y probablemente una de ellas ha sido la forma de comunicarselo a la comunidad.

De ello no solo se han quejado los usuarios, sino que la tormenta se ha producido por las quejas de gente importante en la comunidad de Ubuntu. Gente que ha trabajado mucho y muy duro tanto en el proyecto matriz como en proyectos derivados. Los mejores ejemplos los tenemos en algunos de los principales implicados en el desarrollo de KDE y de Kubuntu. Aaron Seigo (leyenda en KDE) ha criticado desde hace semanas los fallos en la forma de comunicar sus novedades que tiene Canonical y su dudosa nueva (¿o vieja?) forma de hacer las cosas:

El mayor problema que veo es que van a ir a por ello [esa plataforma única] por su cuenta y van a diferenciarse del resto del ecosistema del software libre con una pila software que han estado desarrollando en secreto y que te obligará a aceptar sus términos para que puedas contribuir a ella. 

De hecho han cerrado las puertas al resto del mundo del software libre. Asumirán que tienen que trasladar y mantener cosas como Qt, Gtk+, XUL, etc a su sistema. Asumirán que tienen que trasladar aplicaciones a ciertos puntos de integración (la mayoría de los cuales serán ofrecidos en aplicaciones Qt). No compartirán la infraestructura del shell de escritorio con nadie más, y usar su software libre en otras plataformas se convertirá en algo cada vez más difícil.

A ese comentario en su cuenta de Google+ se le suman otros, pero las críticas de Seigo son claras: la decisión de Canonical de desarrollar su propio servidor gráfico, Mir, en lugar de usar Wayland o el actual X.Org, -el otro anuncio relevante de estos días- es errónea desde el punto de vista técnico (un servidor gráfico es uno de los componentes más complejos que existen), pero es aún más errónea desde el punto de vista de la comunicación y la actitud de una empresa que parece contar cada vez menos con la comunidad.

Ese desmarque por la banda de Canonical también ha sido criticado por uno de los responsables del desarrollo de KWin (el gestor de ventanas de KDE). Martin Gräßlin escribía en su propio blog un post al respecto del de Shuttleworth y su “All the faces of Ubuntu“. Allí el creador de Canonical aseguraba que KWin funcionaría perfectamente en Mir, como señalando implícitamente que los desarrolladores de Kubuntu se pondrían manos a la obra. Pero Gräßlin tenía otra opinión, y la expresó claramente en su post, con algunos puntos aplastantes:

  • No tienen ni idea de cómo implementar KWin
  • Actualmente el número de commits a KWin por empleados de Canonical es 0
  • Ningún empleado de Canonical ha contactado a estas alturas con el equipo de KWin sobre cómo podríamos integrar Mir o si estaríamos interesados en ello.
  • Debo cuestionar la capacidad de Canonical para juzgar lo que otro software puede o no puede hacer después de los inexistentes problemas que Canonical afirma que tiene Wayland y que Mir no tendrá.

Y a esas se suman también las de Jonathan Ridell, principal responsable de Kubuntu, que tras tantos cambios y tantas decisiones tomadas a espaldas de la comunidad se ha hartado y ha dejado claro opinaba como Martin Owens (otro desarrollador de Ubuntu) que a estas alturas será mejor que muchos usuarios de Ubuntu pasen de una Canonical que a su vez pasa de ellos, aunque luego clarificó ese primer post con otro en el que, eso sí, se mantenía en sus trece sobre sus conclusiones originales:

Si quieres tener un papel importante como coaborador entonces Ubuntu Unity no es el mejor proyecto al que dedicarte. Es perfecto puesto que hay muchos proyectos que están esperando que más gente ayude, yo recomiendo Kubuntu pero hay docenas de otras variantes [distribuciones] y sub-proyectos esperandoos con los brazos abiertos.

Y en respuesta, Shuttleworth escribió a su vez un post en el que con un tono algo menos distendido le explicaba a Ridell que su actitud cizañera (mis palabras, no las suyas) no ayudaba demasiado:

Canonical, como depositaria de la comunidad Ubuntu, está invirtiendo un montón de energía en evaluar como sus acciones pueden afectar al resto de depositarios, y en ofrecerles formas de ayudar con su trabajo a las necesidades del resto de depositarios del proyecto.

Tú, como depositario de la comunidad Ubuntu, estás invitando ala gente a colaborar menos con este proyecto general, y colaborar más con un único depositario [con Kubuntu].

Hmm. Que no consigas lo que quieres no debería hacer que promociones un liderazgo dividido.

Ese ha sido uno de los primeros momentos en los que se ha visto a Shuttleworth perder un poquito los nervios. El otro, escrito justo después en respuesta a otro desarrollador de Kubuntu que apoyaba a Ridell, lo dejaba aún más claro. Y cito de nuevo a Shuttleworth:

Así que antes de marcharte furioso, tómate una taza de té y piensa sobre lo que das y recibes de nuestra relación. De verdad. 

Los calentones parecen estar siendo numerosos en toda la comunidad, aunque parece que han sido los desarrolladores de Kubuntu los que más se han esforzado en expresarlos, pero al rescate trataba de llegar Jono Bacon, community manager de Ubuntu, que se ponía en su papel y lanzaba hoy mismo un mensaje conciliador pero en el que dejaba claro que Canonical se quiere diferenciar de lo que existía hasta ahora en el mundo Linux:

Necesitamos cuestionar constantemente nuestro statu quo… no por el simple hecho de ser distintos, sino por el hecho de no ceñirnos únicamente a la tradición, ayudándonos a nosotros mismos a ser mejores en lo que hacemos, y en último término a conseguir el objetivo de llevar Ubuntu a las manos de más gente.

Ese párrafo de Bacon resumen en mi opinión algo que muchos no saben o no quieren ver. Ubuntu no quiere ser una distribución Linux. Quiere ser mucho más. Y si para ello tiene que iniciar proyectos propios, adoptar una filosofía “menos abierta” y provocar que parte de su comunidad abandone el barco, que así sea.

Los comentarios en ese mismo post de Jono Bacon son igualmente esclarecedores. En uno de ellos, un usuario apunta a una primera verdad evidente:

Uno de los problemas de construir una gran comunidad diversa es que esa comunidad que construyes es grande y diversa. Cuando más grande y más diversa es esa comunidad, más intentan los extremos desplazar al centro de esa comunidad. 

Pero el mejor comentario, que traduzco íntegramente a continuación, es especialmente brillante, y en realidad serviría como auténtico corolario de todo lo que ha pasado estas últimas semanas:

El problema, al menos para mi, es que todas las “grandes” decisiones se están realizando en secreto y de forma externa a la comunidad de desarrolladores que ha ayudado a que Ubuntu crezca y sea lo que es hoy. 

Cada pocas semanas hay una polémica porque se ha tomado una decisión que no tiene sentido, y las razones que se dan para haberla tomado solo suenan a excusa. Si se toma una decisión por dinero, dilo, no te enrolles y no trates de engañarnos. 

No me sorprendería que Mir fuese un prerequisito para algún producto de Canonical aún sin anunciar en el que están trabajando – y por supuesto solo lo sabremos cuando sea demasiado tarde para dar cualquier tipo de opinión. 

Básicamente, Canonical necesita darse cuenta de que no puedes dejar fuera del ciclo a la comunidad si quieres que la comunidad esté contenta. Eso solo resulta en una falta de confianza entre Canonical y todo el resto de la comunidad Open Source. 

Así es. La comunidad se siente excluida del proceso de toma de decisiones de Canonical, y eso les jode. Lógicamente. A mi también me provocaría ese sentimiento. Y sin embargo, ¿podría una visión como la de Mark Shuttleworth avanzar si la comunidad tuviera poder de decisión sobre la forma de trabajar en Ubuntu?

Lo dudo. Shuttleworth siempre ha tenido cierto tinte ‘stevejobsiano‘, pero comparto con él la mayor parte de su forma de hacer las cosas. Lamentablemente, la comunicación con la comunidad dista mucho de ser perfecta. Y ese es probablemente el único gran problema que sí podrían resolver en Canonical. El resto, que a ciertos miembros de la comunidad no les guste Mir, o Unity, o el ciclo de desarrollo de Ubuntu, no es algo sobre lo que realmente puedan opinar. Porque si lo hiciesen Ubuntu no iría a ninguna parte. Se quedaría como está. Y eso es lo que precisamente Shuttleworth y Canonical no quieren.