GNU Hurd 0.5 llega 16 años tarde

Los creadores del proyecto GNU que acaba de cumplir 30 años tenían la intención de ofrecer un sistema operativo completo, pero les faltaba un componente esencial: el kernel, cuyo desarrollo tuvo protagonismo y nombre propio: GNU Hurd.

Ese kernel ha ido apareciendo en los últimos años como un posible candidato a formar parte de distribuciones GNU completas, y de hecho GNU ha anunciado la disponibilidad de GNU Hurd 0.5, la última iteración de un kernel que lleva 16 años en desarrollo y que aún tiene importantes limitaciones.

Por ejemplo, solo hay una versión disponible para arquitecturas de 32 bits (x86), aunque los creadores de GNU Hurd aseguran que la versión para máquinas de 64 bits está en pleno desarrollo y llegará muy pronto.

Como explican sus creadors, GNU Hurd es un conjunto de servidores que se basan en el microkernel Mach para implementar sistemas de ficheros, protocolos de red, control de acceso a ficheros y otras características que se integran desde hace tiempo en otros kernels como los de Unix o como el kernel Linux.

En el anuncio oficial se dan algunos detalles más y se explica cómo compilar el kernel para utilizarlo en un sistema “usable”. Si os animáis, contadnos la experiencia, pero ya sabéis que existe una edición Debian GNU/Hurd que precisamente hace uso de este kernel.

30 años de GNU

Este fin de semana se ha celebrado en el MIT el 30 aniversario de GNU, el organismo que se ha convertido en uno de los principales símbolos del Software Libre.

El 27 de septiembre de 1983 un joven Richard M. Stallman anunciaba la creación de esta iniciativa que trataba de defender los principios del Software libre, aunque varios de esos conceptos filosóficos se aclararon unos años más tarde, pero aquel mensaje original –al que se le han rendido diversos homenajes— lo dejaba claro.

Considero que la regla de oro exige que si a mí me gusta un programa, debo compartirlo con otras personas a quienes también les gusta. Mi conciencia no me permite firmar un acuerdo de confidencialidad o un acuerdo de licencia de software.

Para poder seguir utilizando computadoras sin violar mis principios, he decidido reunir suficiente software libre para no tener que usar ningún programa que no sea llibre.

Esas fueron dos de las frases más importantes de aquel mensaje inicial que supuso el comienzo de un movimiento que ha sido crucial para el desarrollo de las distribuciones GNU/Linux (aunque la mayoría nos refiramos a ellas como Linux “a secas”), y que también ha criticado duramente –sobre todo a través del permanente discurso de Stallman, cuya forma de defender ciertas ideas no comparto– el uso de soluciones privativas.

GNU ayudó sin duda a cambiar la historia del software para siempre. ¡Felicidades!