Ubuntu 12.04.3 LTS disponible

Los desarrolladores de Canonical han anunciado la disponibilidad de Ubuntu 12.04.3 LTS, la última gran actualización de la distribución Long Term Release que apareció en abril de 2012 y que mantiene su compromiso de seguridad y estabilidad.

En esta edición se incluyen varias actualizaciones y parches que han aparecido tras la última revisión importante de la distro, sobre todo en lo que se refiere al área de seguridad. Por supuesto, se mantiene la compatibilidad total con anteriores versiones. Entre los cambios destacados están la presencia de una nueva versión del kernel (3.8) y una nueva pila X para nuevas instalaciones en arquitecturas x86.

Kubuntu 12.04.3 LTS, Edubuntu 12.04.3 LTS, Xubuntu 12.04.3 LTS, Mythbuntu 12.04.3 LTS, y Ubuntu Studio 12.04.3 LTS también se han visto afectadas por este ciclo de cambios en esas ediciones de largo soporte. Podéis acceder a más detalles sobre estas distribuciones y a los enlaces de descarga desde el anuncio en las listas de correo, y también desde el wiki oficial de la distribución.

No habrá DVDs físicos de Ubuntu 13.04 y 13.10, solo de LTS

Canonical ha indicado que no habrá versiones a la venta en DVD de ediciones «estándar» de Ubuntu, lo que significa que ni la inminente Ubuntu 13.04 ni la futura Ubuntu 13.10 podrán adquirirse de forma física con los tradicionales DVD que antes se comercializaban con el servicio ShipIt que tanto éxito tuvo.

Estas ediciones en DVD físico a la venta se reservarán solo para las LTS, y parece que incluso en esos casos la cosa está en peligro porque serán los grupos locales (LoCo) las que se encargarán de distribuirlas.

Ambas distribuciones podrán descargarse de forma gratuita como hasta ahora para luego poder crear nuestros propios LiveDVD o LiveUSB, pero las copias físicas no se venderán ni se distribuirán por ninguno de los métodos actuales.

Es una lástima porque ese pequeño objeto (casi considerado como de merchandising) era uno de los más valorados por los usarios de Ubuntu. Aún así, es posible conseguir copias de Ubuntu 12.04 y Ubuntu 12.10 que se pueden adquirir en la Ubuntu Shop.

El periodo de soporte de las versiones de Ubuntu no-LTS se reduce a la mitad, nada de rolling release

En una reunión del Ubuntu Technical Board los responsables técnicos de la distribución de Canonical decidieron reducir el periodo de soporte de las versiones no-LTS de Ubuntu a tan solo nueve meses, la mitad del periodo disponible hasta ahora. Al mismo tiempo, los desarrolladores querían facilitar a los usuarios el acceso a paquetes más actualizados sin tener que realizar actualizaciones de la distribución completa.

En esa reunión además hubo una conclusión clara más: esos responsables votaron en contra de pasar a un modelo rolling release, un debate que llevaba ya semanas en alza y sobre el que el propio Mark Shuttleworth mostraba muchas dudas. La idea del comité técnico es la de acelerar el ciclo de lanzamiento de versiones sin comprometer las ya planificadas.

Según The H Open, la reducción del tiempo de soporte de las versiones no-LTS de Ubuntu de 18 a 9 meses debería dar a los desarrolladores más tiempo para concentrarse en probar los paquetes con los que los usuarios podrán actualizarse entre las versiones principales. De momento no hay detalles específicos sobre cómo llevarán a cabo esos cambios en las actualizaciones con ciclos más frecuentes, pero sabremos más en las próximas semanas.

Los Dell XPS 13 Sputnik con Ubuntu 12.04 LTS llegan a España

Dell ha sido siempre el fabricante que más firmemente ha apostado por Ubuntu, y aunque en ciertas etapas ese apoyo ha sido algo confuso, la aparición de los Dell XPS 13 con Ubuntu 12.04 ha vuelto a confirmar esa apuesta. El proyecto de los también conocidos como Dell Sputnik está orientado a los desarrolladores, pero en realidad cualquier usuario puede disfrutar ya de estos Ultrabooks, y lo mejor de todo: los usuarios españoles ya pueden hacerlo también, porque los Dell Sputnik han llegado a nuestro país.

De hecho, han llegado en su renovada versión con pantalla Full HD y resolución de 1.920×1080 -hasta hace poco la resolución de pantalla era de 1.366×768-, lo que sin duda añade más valor a la propuesta de Dell, que cuenta además con procesadores Intel de la serie Ivy Bridge (en concreto, los i7-3537U), GPU Intel HD 4000, 8 GB de RAM, y 256 GB en su unidad SSD.

Y por supuesto, la característica más relevante: la preinstalación de Ubuntu 12.04 LTS y la garantía de Dell, que ha puesto en marcha un repositorio específico en el que estarán disponibles los paquetes que mejorarán la compatibilidad hardware de este Ultrabook.

El precio del Dell XPS 13 con Ubuntu es de 1.329 euros, y es especialmente destacable que por primera vez en mucho tiempo se aprecia realmente la diferencia con el modelo con Windows 8, que cuesta 1.399 euros.  No es un portátil barato, desde luego, pero sus prestaciones justifican sin duda ese coste que probablemente algunos de vosotros estaréis más que dispuestos a pagar. Si os animáis, tenéis el Dell XPS 13 con Ubuntu 12.04 LTS disponible en tienda online oficial de Dell, aquí.

Ubuntu podría migrar a un modelo Rolling Release

No es algo que no se haya planteado anteriormente, pero últimamente el debate sobre el paso de Ubuntu a una Rolling Release se ha hecho mucho más evidente. Lo comentaba en uno de mis últimos posts en MuyLinux, pero ahora la cosa se ha puesto aparentemente seria tras un mensaje de Rick Spencer, empleado de Canonical, en la lista de correo de Ubuntu, lo que ha desatado una larga lista de mensajes al respecto en muy pocas horas.

Spencer lo deja claro: en su opinión Ubuntu debería abandonar las llamadas «versiones interinas» (Interim Releases) -o sea, las ediciones que se lanzan cada seis meses pero no son LTS- y contar únicamente con dos ediciones. La LTS, con soporte garantizado y muy útil para un uso profesional de Ubuntu, y la Rolling Release, que se actualizaría a diario y que permitiría evitar los problemas de gestión y de desarrollo que produce el tener que sacar una nueva versión sí o sí cada 6 meses.

En realidad Spencer propone tener también versiones intermedias cada mes para poder establecer objetivos de forma más clara, pero esta última idea es probablemente la que más flojea en un enfoque que muchos usuarios también comparten, y entre ellos, yo. Lo decía Spencer claramente en su mensaje: «Muchos usuarios prefieren que su sistema operativo no cambie demasiado a menudo«, y así es.

La idea ha sido bien recibida en las listas de correo en su mayor parte, pero también es cierto que muchos plantean dudas, como las que afectan al tema de la gestión de la seguridad o los controladores hardware, que precisamente son aspectos que ahora se tienen muy controlados con el modelo del ciclo semestral y las actualizaciones constantes de ciertos paquetes.

Sin embargo, también hay críticas importantes a nivel interno, como las que ha expresado Allison Randal, una veterana desarrolladora de Ubuntu:

«No me opongo totalmente a la idea de que todo este tiempo el modelo de desarrollo de Debian con sus versiones estables cada 2 años y una versión «inestable» continuamente evolucionando haya sido el adecuado. Pero francamente, si alguien viniera a mi con esta propuesta como si fuera una «startup» y me pidiera invertir en ella, le diría «no has demostrado que esto sea posible técnicamente», y les mandaría a la pizarra para que comenzaran a explicarlo todo».

El mensaje de Randal es contundente: Spencer lo pone todo muy bonito, pero su propuesta son solo palabras sin demasiados argumentos técnicos. Randal conoce bien el modelo de desarrollo de Canonical a nivel técnico y sabe que ha costado mucho llegar hasta este punto. Aunque la filosofía Rolling Release parece una idea interesante, dar el salto a una Ubuntu Rolling Release no será cuestión de dos días. De hecho, la semana que viene habrá un Ubuntu Developer Summit, y apenas habrá tiempo de poner en orden todas estas ideas para discutirlas allí, donde el foco indiscutible parece que será Ubuntu on tablets y Ubuntu for phones.

Así pues, parece que Ubuntu podría convertirse efectivamente en una Rolling Release, porque hay argumentos válidos para ello. El problema es tanto el cómo como el cuándo. Y ese cuándo apunta a un futuro no demasiado cercano.