Ubuntu Touch llegará en su primera versión estable el próximo 17 de octubre

Los desarrolladores de Canonical llevan tiempo trabajando en la versión de Ubuntu para dispositivos móviles, y uno de los miembros del equipo ha anunciado que la primera edición estable de esa versión, conocida como Ubuntu Touch –suponemos que Canonical acabará unificando nombres– llegará el próximo 17 de octubre.

Ese lanzamiento coincidirá con la disponibilidad de Ubuntu 13.10 Saucy Salamander, la próxima edición de la distribución que seguirá su camino en PCs de sobremesa y portátiles.

Así pues, y a pesar de que el Ubuntu Edge no llegara a buen término , los desarrolladores de Canonical siguen comprometidos con un proyecto que se podrá instalar en los dispositivos compatibles oficialmente, esto es, los Samsung Galaxy Nexus, los Nexus 4, y los tablets Nexus 7 y Nexus 10 para los que las imágenes preliminares aparecieron desde el principio.

Esperamos poder ver versiones para otros móviles poco después –aunque serán los miembros de la comunidad los que se encargarán de esas versiones–, pero lo que de momento no llegará son terminales de fabricantes que específicamente lleven preinstalado Ubuntu Touch. Según Canonical, esos smartphones no aparecerán hasta finales de 2013 o principios de 2014.

 

KDE Connect, integración perfecta entre tu dispositivo Android y Linux

Un desarrollador español llamado Albert Vaca trabajó en un proyecto en el Google Summer of Code en el que el resultado fue KDE Connect. Esta utilidad lleva las notificaciones de Android al escritorio KDE,  pero además permite utilizar el teléfono como un mando a distancia para controlar la música y el vídeo, y también conecta Android y Linux de otras formas.

Por ahora KDE Connect soporta Android 4.0 y versiones superiores, pero están trabajando en versiones anteriores también. El protocolo de KDE Connect también está disponible para cualquiera que quiera ofrecer esas mismas opciones en otras plataformas móviles. Las mejoras son constantes, como demuestra el blog de este desarrollador en el que por ejemplo muestra el nuevo aspecto de las notificaciones.

Entre las cosas que podremos hacer al emparejar nuestro teléfono Android con nuestro escritorio KDE están las siguientes:

  • Mostrar llamadas perdidas y notificaciones de SMS en nuestro ordenador
  • Ver la batería del teléfono en el PC
  • Sincronizar los datos del portapapeles (seleccionar texto en el teléfono y copiarlo para pegarlo en el PC)
  • Usar los botones de play, pausa y forward en el teléfono para controlar la reproducción en el ordenador.

Futuras versiones de esta aplicación permitirán aún más opciones, como por ejemplo transferir ficheros entre el PC y el dispositivo móvil, y sin duda se trata de una herramienta especialmente adecuada para los usuarios intensivos de móviles basados en Android. Podéis descargar la última versión estable y también la última versión en desarrollo.

Los primeros tablets Vivaldi comienzan a distribuirse para una primera fase de pruebas

Aaron Seigo, principal valedor del proyecto para la producción de tablets basados en Linux, ha anunciado que esta semana se han comenzado a enviar los primeros tablets Vivaldi para que los responsables del proyecto evalúen su calidad.

Se trata de un paso importante de cara a la distribución comercial de estos tablets, que suponen todo un soplo de aire fersco en la industria y que permitirán acceder a dispositivos que hacen uso de KDE Plasma Active y de todas las virtudes de Linux.

Seigo aclara que es mejor “no excitarse demasiado“, ya que los tablets están en una fase de pre-certificación por parte de los organismos que se encargan de ello en Europa (EC) y los Estados Unidos (FCC).

Y aún así, es difícil que la noticia no genere expectación. A por ello, Vivaldi 😉

Ubuntu for Phones sigue mejorando, ya soporta más dispositivos

Los desarrolladores de Ubuntu Touch Developer Preview siguen trabajando duro en este desarrollo que traslada las ventajas de la distribución de Canonical a smartphones y tablets, y acaban de publicar una actualización al proyecto en la que demuestran que poco a poco van avanzando en sus objetivos.

En la lista de desarrolladores de Ubuntu se habla de una actualización para la “semana 12” del desarrollo en la cual destacan las siguientes mejoras:

  • Soporte Bluetooth para el Nexus 7, y prometen que ese soporte pronto llegará también a los Nexus 4.
  • La aplicación de galería de imágenes se llama gallery-app y la telefonía, phone-app (pues qué bien)
  • Se está avanzando para el uso y compatibilidad con Qt 5.0.1
  • Mejor reproducción de vídeo en el Nexus 7
  • Mejor soporte de resoluciones personalizadas de dispositivos
  • Muchas otras mejoras y correcciones de errores

Además de eso se ha integrado soporte para nuevos dispositivos, y en concreto para los siguientes:

Y mientras, nos vamos acercando cada vez más a la salida de Ubuntu 13.03 Raring Ringtail, que en un mes estará con nosotros. Veremos cómo afecta ese lanzamiento al de Ubuntu Touch Developer Preview.

Eric Schmidt, ¿Chrome OS y Android independientes? No me lo creo

Chrome OS y Android permanecerán separados e independientes por mucho tiempo, y ninguno de los dos será abandonado

Esa fue la frase tecnológica del día de ayer. Todos los medios se hicieron eco de estas declaraciones de Erich Schmidt, que sigue siendo parte importante de Google pero que ahora juega un papel mucho menos claro en las decisiones reales que se toman en la empresa en la que hasta hace un par de años era CEO.

Y mientras todos los medios repetían esa frase y hacían creer a los usuarios que no habría fusión de Chrome OS y Android, yo no podía parar de pensar que estas declaraciones no eran más que un farol. Demasiadas señales apuntan a una futura fusión de ambos proyectos:

  1. El propio Eric Schmidt parecía opinar justo lo contrario en febrero de 2011, cuando declaró que “estamos trabajando a todas horas para hacer que estas tecnologías se fusiones de forma adecuada“.
  2. Chrome OS, por si no se acuerda la gente, fue lanzado en noviembre de 2009. ¿Os acordáis lo que seguía triunfando en aquellas fechas? Yep. Los netbooks. Aquellos portátiles de bajo coste que parecían perfectos para ser utilizados “en la nube”, pero que pronto quedaron desplazados por la auténtica revolución de los tablets.
  3. El Chromebook Pixel que Google lanzó hace pocas semanas es un portátil con una pantalla táctil impresionante, pero Chrome OS no tiene demasiado soporte táctil, así que el hardware parece desaprovechado por un sistema operativo inapropiado. Una mezcla de ambas alternativas parece lo más apropiado para un dispositivo así.
  4. Matías Duarte, máximo responsable del diseño de Android, reveló hace poco sus objetivos iniciales cuando fichó por esta empresa:  “Para eso vine a Google, y por esa razón estoy tan ilusionado con mi trabajo en Android. Porque realmente lo veo como un sistema operativo para la humanidad“.
  5. Andy Rubin, co-fundador de Android Inc. antes de que la comprara Google y responsable de esta división hasta hace poco, ha dejado su cargo para cedérselo a Sundar Pinchai, que hasta la fecha se encargaba precisamente de… ¿lo adivináis? Sí, de nuevo: la división de Chrome / ChromeOS. Añadirle la gestión de Android parece dejar claro que habrá integración entre ambos proyectos.

Demasiadas coincidencias. Demasiadas.

 

Los pingüinos también pueden disfrutar del iPad [Vídeo]

Curioso el vídeo que llega desde el Aquarium of The Pacific, en California, en el que los pingüinos son protagonistas y en el que han decidido hacer un curioso experimento: ponerles un iPad delante con un videojuego para ver cómo reaccionaban.

El resultado es curioso, y se puede ver cómo uno de los pingüinos intentaba interactuar con la pantalla a base de picotazos. O puede que supiera que se trataba de un iPad de Apple y decidiera darle lo suyo 😉

Canonical y la comunidad de Ubuntu: ¿una relación condenada al fracaso?

Estas últimas semanas están pasando muchas cosas importantes en el seno de Canonical, la empresa responsable del desarrollo de Ubuntu. La comunidad no está contenta, y no lo está desde hace tiempo. El primer signo de ese descontento llegó con Unity, una interfaz que por primera vez hizo sentirnos incómodos. Entonces no sabíamos a qué venía ese cambio. Puede que ni siquiera Shuttleworth y sus chicos lo supieran. Y entonces llegó el anuncio:

Cuando llegue la 14.04 LTS Ubuntu se usará en tablets, móviles, TVs y pantallas inteligentes que van del coche a la cocina, y conectará esos dispositivos de forma limpia y transparente al escritorio, el servidor y la nube.

Aquella fue la expresión de la epifanía de Shuttleworth. De su visión de futuro. Una visión que parecía ambiciosa, pero no tan ambiciosa como ha resultado ser gradualmente. Porque esa vocación de Ubuntu de convertirse en algo que pudiéramos usar en todo tipo de dispositivos no era lo único importante. La otra parte de la ecuación era aún más significativa.

Que la versión de Ubuntu que usásemos en un dispositivo sería exactamente igual al resto.

Eso era (es) lo realmente importante. Ubuntu permitirá que tu smartphone basado en esta distribución se convierta de buenas a primeras en tu PC. Misma plataforma, misma interfaz (que eso sí, aprovechará la resolución de pantalla), y sobre todo, mismo catálogo de aplicaciones. Una idea genial que hasta ahora nadie había enfocado con tanta claridad.

Pero las visiones tienen un problema: que no todos las comparten. Ubuntu nació con aquella frase autodefinitoria: “Linux for Human Beings“, pero poco a poco fue desmarcándose de algunos de sus principios. Hoy en día es difícil encontrar la palabra “Linux” en el sitio web de Canonical (salvo cuando hablan del kernel Linux en su sección de soporte), y muchos vemos sombras en la filosofía de esta empresa. Su inclusión de los resultados de búsqueda de Amazon, el hecho de que Unity no se use en ninguna otra distribución Linux, o de que Ubuntu One tenga clientes para Windows y Mac OS X pero no para otras distribuciones Linux (de nuevo) genera dudas. Sombras.

Esas sombras crecían. Y distribuciones como Linux Mint aprovechaban el momento para convencer a ubunteros despechados con una distribución que mantenía y mejoraba todo lo que esos usuarios echaban de menos en Ubuntu. Canonical ya no molaba tanto. No parecía escuchar a la comunidad. Y aquel comentario de Shuttleworth en marzo de 2010 dejaba las cosas claras:

Esto no es una democracia. Bienvenidos sean los buenos comentarios y los buenos datos. Pero no estamos votando sobre decisiones de diseño..

El creador de Canonical y de Ubuntu, que se había proclamado como “dictador benévolo” de su proyecto, ya no parecía tan benévolo. Y lo confirmaba en los términos oficiales de gobierno de Ubuntu:

Esto no es una democracia. Es una meritocracia. Tratamos de operar más sobre el consenso que sobre las votaciones, buscando que la gente que se encargará de hacer el trabajo esté de acuerdo.

Y en esas estábamos cuando a principios de año en Canonical anunciaban la llegada de Ubuntu for phones y, pocas semanas después, de Ubuntu on tablets. Dos patas de esa mesa que también estaría sostenida por Ubuntu en el escritorio (la distro actual para PCs y portátiles) y por Ubuntu en la televisión, à la Google TV, la única que aún queda por mostrar más sobre sí misma. Pero ni siquiera hace falta que muestren esta última pata. Canonical y Shuttleworth ya han comenzado a convencer a los que no teníamos esa visión tan clara. El problema no está en que uno comparta (como es mi caso) o no esa visión. El problema es que para hacerla realidad han fallado en algunas cosas. Y probablemente una de ellas ha sido la forma de comunicarselo a la comunidad.

De ello no solo se han quejado los usuarios, sino que la tormenta se ha producido por las quejas de gente importante en la comunidad de Ubuntu. Gente que ha trabajado mucho y muy duro tanto en el proyecto matriz como en proyectos derivados. Los mejores ejemplos los tenemos en algunos de los principales implicados en el desarrollo de KDE y de Kubuntu. Aaron Seigo (leyenda en KDE) ha criticado desde hace semanas los fallos en la forma de comunicar sus novedades que tiene Canonical y su dudosa nueva (¿o vieja?) forma de hacer las cosas:

El mayor problema que veo es que van a ir a por ello [esa plataforma única] por su cuenta y van a diferenciarse del resto del ecosistema del software libre con una pila software que han estado desarrollando en secreto y que te obligará a aceptar sus términos para que puedas contribuir a ella. 

De hecho han cerrado las puertas al resto del mundo del software libre. Asumirán que tienen que trasladar y mantener cosas como Qt, Gtk+, XUL, etc a su sistema. Asumirán que tienen que trasladar aplicaciones a ciertos puntos de integración (la mayoría de los cuales serán ofrecidos en aplicaciones Qt). No compartirán la infraestructura del shell de escritorio con nadie más, y usar su software libre en otras plataformas se convertirá en algo cada vez más difícil.

A ese comentario en su cuenta de Google+ se le suman otros, pero las críticas de Seigo son claras: la decisión de Canonical de desarrollar su propio servidor gráfico, Mir, en lugar de usar Wayland o el actual X.Org, -el otro anuncio relevante de estos días- es errónea desde el punto de vista técnico (un servidor gráfico es uno de los componentes más complejos que existen), pero es aún más errónea desde el punto de vista de la comunicación y la actitud de una empresa que parece contar cada vez menos con la comunidad.

Ese desmarque por la banda de Canonical también ha sido criticado por uno de los responsables del desarrollo de KWin (el gestor de ventanas de KDE). Martin Gräßlin escribía en su propio blog un post al respecto del de Shuttleworth y su “All the faces of Ubuntu“. Allí el creador de Canonical aseguraba que KWin funcionaría perfectamente en Mir, como señalando implícitamente que los desarrolladores de Kubuntu se pondrían manos a la obra. Pero Gräßlin tenía otra opinión, y la expresó claramente en su post, con algunos puntos aplastantes:

  • No tienen ni idea de cómo implementar KWin
  • Actualmente el número de commits a KWin por empleados de Canonical es 0
  • Ningún empleado de Canonical ha contactado a estas alturas con el equipo de KWin sobre cómo podríamos integrar Mir o si estaríamos interesados en ello.
  • Debo cuestionar la capacidad de Canonical para juzgar lo que otro software puede o no puede hacer después de los inexistentes problemas que Canonical afirma que tiene Wayland y que Mir no tendrá.

Y a esas se suman también las de Jonathan Ridell, principal responsable de Kubuntu, que tras tantos cambios y tantas decisiones tomadas a espaldas de la comunidad se ha hartado y ha dejado claro opinaba como Martin Owens (otro desarrollador de Ubuntu) que a estas alturas será mejor que muchos usuarios de Ubuntu pasen de una Canonical que a su vez pasa de ellos, aunque luego clarificó ese primer post con otro en el que, eso sí, se mantenía en sus trece sobre sus conclusiones originales:

Si quieres tener un papel importante como coaborador entonces Ubuntu Unity no es el mejor proyecto al que dedicarte. Es perfecto puesto que hay muchos proyectos que están esperando que más gente ayude, yo recomiendo Kubuntu pero hay docenas de otras variantes [distribuciones] y sub-proyectos esperandoos con los brazos abiertos.

Y en respuesta, Shuttleworth escribió a su vez un post en el que con un tono algo menos distendido le explicaba a Ridell que su actitud cizañera (mis palabras, no las suyas) no ayudaba demasiado:

Canonical, como depositaria de la comunidad Ubuntu, está invirtiendo un montón de energía en evaluar como sus acciones pueden afectar al resto de depositarios, y en ofrecerles formas de ayudar con su trabajo a las necesidades del resto de depositarios del proyecto.

Tú, como depositario de la comunidad Ubuntu, estás invitando ala gente a colaborar menos con este proyecto general, y colaborar más con un único depositario [con Kubuntu].

Hmm. Que no consigas lo que quieres no debería hacer que promociones un liderazgo dividido.

Ese ha sido uno de los primeros momentos en los que se ha visto a Shuttleworth perder un poquito los nervios. El otro, escrito justo después en respuesta a otro desarrollador de Kubuntu que apoyaba a Ridell, lo dejaba aún más claro. Y cito de nuevo a Shuttleworth:

Así que antes de marcharte furioso, tómate una taza de té y piensa sobre lo que das y recibes de nuestra relación. De verdad. 

Los calentones parecen estar siendo numerosos en toda la comunidad, aunque parece que han sido los desarrolladores de Kubuntu los que más se han esforzado en expresarlos, pero al rescate trataba de llegar Jono Bacon, community manager de Ubuntu, que se ponía en su papel y lanzaba hoy mismo un mensaje conciliador pero en el que dejaba claro que Canonical se quiere diferenciar de lo que existía hasta ahora en el mundo Linux:

Necesitamos cuestionar constantemente nuestro statu quo… no por el simple hecho de ser distintos, sino por el hecho de no ceñirnos únicamente a la tradición, ayudándonos a nosotros mismos a ser mejores en lo que hacemos, y en último término a conseguir el objetivo de llevar Ubuntu a las manos de más gente.

Ese párrafo de Bacon resumen en mi opinión algo que muchos no saben o no quieren ver. Ubuntu no quiere ser una distribución Linux. Quiere ser mucho más. Y si para ello tiene que iniciar proyectos propios, adoptar una filosofía “menos abierta” y provocar que parte de su comunidad abandone el barco, que así sea.

Los comentarios en ese mismo post de Jono Bacon son igualmente esclarecedores. En uno de ellos, un usuario apunta a una primera verdad evidente:

Uno de los problemas de construir una gran comunidad diversa es que esa comunidad que construyes es grande y diversa. Cuando más grande y más diversa es esa comunidad, más intentan los extremos desplazar al centro de esa comunidad. 

Pero el mejor comentario, que traduzco íntegramente a continuación, es especialmente brillante, y en realidad serviría como auténtico corolario de todo lo que ha pasado estas últimas semanas:

El problema, al menos para mi, es que todas las “grandes” decisiones se están realizando en secreto y de forma externa a la comunidad de desarrolladores que ha ayudado a que Ubuntu crezca y sea lo que es hoy. 

Cada pocas semanas hay una polémica porque se ha tomado una decisión que no tiene sentido, y las razones que se dan para haberla tomado solo suenan a excusa. Si se toma una decisión por dinero, dilo, no te enrolles y no trates de engañarnos. 

No me sorprendería que Mir fuese un prerequisito para algún producto de Canonical aún sin anunciar en el que están trabajando – y por supuesto solo lo sabremos cuando sea demasiado tarde para dar cualquier tipo de opinión. 

Básicamente, Canonical necesita darse cuenta de que no puedes dejar fuera del ciclo a la comunidad si quieres que la comunidad esté contenta. Eso solo resulta en una falta de confianza entre Canonical y todo el resto de la comunidad Open Source. 

Así es. La comunidad se siente excluida del proceso de toma de decisiones de Canonical, y eso les jode. Lógicamente. A mi también me provocaría ese sentimiento. Y sin embargo, ¿podría una visión como la de Mark Shuttleworth avanzar si la comunidad tuviera poder de decisión sobre la forma de trabajar en Ubuntu?

Lo dudo. Shuttleworth siempre ha tenido cierto tinte ‘stevejobsiano‘, pero comparto con él la mayor parte de su forma de hacer las cosas. Lamentablemente, la comunicación con la comunidad dista mucho de ser perfecta. Y ese es probablemente el único gran problema que sí podrían resolver en Canonical. El resto, que a ciertos miembros de la comunidad no les guste Mir, o Unity, o el ciclo de desarrollo de Ubuntu, no es algo sobre lo que realmente puedan opinar. Porque si lo hiciesen Ubuntu no iría a ninguna parte. Se quedaría como está. Y eso es lo que precisamente Shuttleworth y Canonical no quieren.

Unity Next, Mir y un futuro Qt/QML: la revolución total de Canonical

Tenía que ser. Canonical había estado dando pistas durante meses, con un Jono Bacon -community manager de Canonical- que dejó claro hace meses que ni el servidor de ventanas X ni Wayland cumplían las expectativas que buscaban para el futuro de Ubuntu. Así que en las recientes versiones de Ubuntu for phones y Ubuntu on tablets hemos podido ver cómo Unity corría sobre el mismo servidor de ventanas de Android, llamado SurfaceFlinger. Pero esto era tan solo una solución temporal.

Canonical ha anunciado que está desarrollando Mir, un servidor de ventanas que le permitirá a Canonical lograr su objetivo primordial: el de unificar Ubuntu de forma que se comporte de igual forma en el escritorio de un PC, de un portátil, de un tablet o de un smartphone.

Mir llegará en versión preliminar en mayo de este año, y será entonces cuando podamos ver en acción al segundo gran componente de ese ambicioso proyecto de Canonical: Unity Next, el shell que ofrecerá la interfaz gráfica de Ubuntu y que se reescribirá de cero haciendo uso de Qt y QML. La idea es que Unity Next esté preparado para funcionar en las versiones de Ubuntu para tablets y smartphones en Ubuntu 13.10, y que lo haga también en PCs y portátiles en abril de 2014 con Ubuntu 14.04, una LTS que probablemente sea la edición más importante de Ubuntu de toda la historia.

Otra cosa no, pero desde luego Canonical tiene claro el camino a seguir. Y curiosamente, ese camino cada vez se aparta más de las distribuciones Linux convencionales.

Ubuntu Touch, pronto en más de 20 móviles Android [Actualizada: ¡aún hay más!]

La comunidad de desarrolladores de Ubuntu parece estar muy centrada en el impulso de la plataforma móvil de Canonical, y tras el lanzamiento de la versión preliminar de Ubuntu Touch Developer Preview que únicamente estaba disponible para los Galaxy Nexus, Nexus 4, Nexus 7 y Nexus 10 ha aparecido información oficial que confirma que pronto habrá versiones compatibles para más de 20 dispositivos basados en Android.

De hecho, ese “Trabajo en proceso” (Work In progress) que mencionamos más adelante para algunos modelos se complementa con la disponibilidad de imágenes para varios modelos de smartphones y tablets que como afirman en Canonical funcionan “más o menos” (Sort of working). En estos casos habrá muchos conflictos con bastante seguridad, pero al menos es un primer paso para el soporte de Ubuntu Touch Developer Preview en los siguientes dispositivos móviles:

  • Asus Transformer
  • Asus Transformer Infinity
  • Asus Transformer Pad TF300T
  • Galaxy Nexus
  • Galaxy Nexus
  • Galaxy Tab 2 10.1 Wifi
  • HTC Desire
  • HTC DNA
  • Huawei Ascend G300
  • Kindle Fire 1st Gen
  • Kindle Fire 2nd Gen
  • Kindle Fire HD 8.9″
  • LG Nitro/Optimus HD
  • Nexus One
  • Samsung Galaxy Note
  • Samsung Galaxy S (GT-I9000)
  • Sony Xperia S
  • Sony Xperia T
  • VZ SGSIII

La lista completa está disponible en el wiki oficial de Ubuntu, donde se encuentran los modelos que pronto serán compatibles (y en los que están trabajando, como decía), la forma de desbloquearlos para poder instalar estas imágenes y las personas de contacto que se están encargados de trasladas las versiones originales de la Touch Developer Preview a otros dispositivos, en concreto (por el momento) estos:

  • Alcatel OT-995
  • Asus Transformer
  • ATT SGSIII
  • Dell Streak 7
  • HTC One X
  • HTC One X+
  • HTC One X+
  • HTC One XL
  • Kindle Fire HD 7″
  • LG Optimus 4x HD
  • LG Spectrum 4G
  • Motorola Droid 3
  • Motorola Droid 4
  • Motorola Droid Bionic
  • Motorola Droid RAZR
  • Motorola XOOM
  • Nexus S
  • Samsung Galaxy Note i717
  • Samsung Galaxy S SCL (GT-I9003)
  • SGS II
  • SGS III
  • HTC Desire S

Esta noticia demuestra el interés que la comunidad de desarrolladores de Ubuntu tiene en poder probar la edición de Ubuntu Touch Developer Preview en diversos dispositivos, algo que sin duda también animará a usuarios y desarrolladores a comenzar a programar aplicaciones con el SDK que está disponible a través del anuncio oficial del mismo, aquí.

Compilaciones diarias para Ubuntu Touch Developer Preview

Sergio Schvezov, uno de los ingenieros software de Canonical, ha anunciado el lanzamiento de las compilaciones diarias (Daily Builds) de Ubuntu Touch Developer Preview, la versión preliminar de Ubuntu que permite ser instalada en dispositivos como el Nexus 4, el Nexus 7 o el Nexus 10.

Con esta iniciativa los usuarios interesados dispondrán de imágenes con mejoras y cambios diarios que podrán descargar para los dispositivos compatibles y que se podrán instalar a través del paquete Phablet Tools.

Como indican en OMG! Ubuntu!, esto supone una interesante ayuda para los desarrolladores, que tendrán acceso al código, correcciones y características más recientes de esta experiencia de usuario. Eso sí, los cambios también podrían afectar al comportamiento general de estas versiones preliminares, que podrían sufrir regresiones al no poder comprobarse con el debido tiempo todos los efectos colaterales de los cambios diarios.

Para acceder a las imágenes de las compilaciones diarias los usuarios interesados podrán acudir al apartado especial del tradicional subdominio de Ubuntu con sus imágenes ISO y ZIP. Y para instalarlas en los dispositivos compatibles bastará con actualizar el paquete phablet-tools y reinstalar el sistema:

sudo add-apt-repository -y ppa:phablet-team/tools
sudo apt-get update && sudo apt-get install phablet-tools android-tools-*

Si tenemos las Phablet Tools instaladas y actualizadas y ya tenemos Ubuntu Touch Developer Preview en nuestro dispositivo, bastará flashear la última compilación con el comando

phablet-flash -l

O bien podemos acceder al PPA en el que se encuentra el código para actualizar nuestro dispositivo. Para ello bastará con ejecutar los siguientes comandos:

sudo add-apt-repository -y ppa:phablet-team/ppa
sudo apt-get update && sudo apt-get upgrade