Canonical y la comunidad de Ubuntu: ¿una relación condenada al fracaso?

Estas últimas semanas están pasando muchas cosas importantes en el seno de Canonical, la empresa responsable del desarrollo de Ubuntu. La comunidad no está contenta, y no lo está desde hace tiempo. El primer signo de ese descontento llegó con Unity, una interfaz que por primera vez hizo sentirnos incómodos. Entonces no sabíamos a qué venía ese cambio. Puede que ni siquiera Shuttleworth y sus chicos lo supieran. Y entonces llegó el anuncio:

Cuando llegue la 14.04 LTS Ubuntu se usará en tablets, móviles, TVs y pantallas inteligentes que van del coche a la cocina, y conectará esos dispositivos de forma limpia y transparente al escritorio, el servidor y la nube.

Aquella fue la expresión de la epifanía de Shuttleworth. De su visión de futuro. Una visión que parecía ambiciosa, pero no tan ambiciosa como ha resultado ser gradualmente. Porque esa vocación de Ubuntu de convertirse en algo que pudiéramos usar en todo tipo de dispositivos no era lo único importante. La otra parte de la ecuación era aún más significativa.

Que la versión de Ubuntu que usásemos en un dispositivo sería exactamente igual al resto.

Eso era (es) lo realmente importante. Ubuntu permitirá que tu smartphone basado en esta distribución se convierta de buenas a primeras en tu PC. Misma plataforma, misma interfaz (que eso sí, aprovechará la resolución de pantalla), y sobre todo, mismo catálogo de aplicaciones. Una idea genial que hasta ahora nadie había enfocado con tanta claridad.

Pero las visiones tienen un problema: que no todos las comparten. Ubuntu nació con aquella frase autodefinitoria: “Linux for Human Beings“, pero poco a poco fue desmarcándose de algunos de sus principios. Hoy en día es difícil encontrar la palabra “Linux” en el sitio web de Canonical (salvo cuando hablan del kernel Linux en su sección de soporte), y muchos vemos sombras en la filosofía de esta empresa. Su inclusión de los resultados de búsqueda de Amazon, el hecho de que Unity no se use en ninguna otra distribución Linux, o de que Ubuntu One tenga clientes para Windows y Mac OS X pero no para otras distribuciones Linux (de nuevo) genera dudas. Sombras.

Esas sombras crecían. Y distribuciones como Linux Mint aprovechaban el momento para convencer a ubunteros despechados con una distribución que mantenía y mejoraba todo lo que esos usuarios echaban de menos en Ubuntu. Canonical ya no molaba tanto. No parecía escuchar a la comunidad. Y aquel comentario de Shuttleworth en marzo de 2010 dejaba las cosas claras:

Esto no es una democracia. Bienvenidos sean los buenos comentarios y los buenos datos. Pero no estamos votando sobre decisiones de diseño..

El creador de Canonical y de Ubuntu, que se había proclamado como “dictador benévolo” de su proyecto, ya no parecía tan benévolo. Y lo confirmaba en los términos oficiales de gobierno de Ubuntu:

Esto no es una democracia. Es una meritocracia. Tratamos de operar más sobre el consenso que sobre las votaciones, buscando que la gente que se encargará de hacer el trabajo esté de acuerdo.

Y en esas estábamos cuando a principios de año en Canonical anunciaban la llegada de Ubuntu for phones y, pocas semanas después, de Ubuntu on tablets. Dos patas de esa mesa que también estaría sostenida por Ubuntu en el escritorio (la distro actual para PCs y portátiles) y por Ubuntu en la televisión, à la Google TV, la única que aún queda por mostrar más sobre sí misma. Pero ni siquiera hace falta que muestren esta última pata. Canonical y Shuttleworth ya han comenzado a convencer a los que no teníamos esa visión tan clara. El problema no está en que uno comparta (como es mi caso) o no esa visión. El problema es que para hacerla realidad han fallado en algunas cosas. Y probablemente una de ellas ha sido la forma de comunicarselo a la comunidad.

De ello no solo se han quejado los usuarios, sino que la tormenta se ha producido por las quejas de gente importante en la comunidad de Ubuntu. Gente que ha trabajado mucho y muy duro tanto en el proyecto matriz como en proyectos derivados. Los mejores ejemplos los tenemos en algunos de los principales implicados en el desarrollo de KDE y de Kubuntu. Aaron Seigo (leyenda en KDE) ha criticado desde hace semanas los fallos en la forma de comunicar sus novedades que tiene Canonical y su dudosa nueva (¿o vieja?) forma de hacer las cosas:

El mayor problema que veo es que van a ir a por ello [esa plataforma única] por su cuenta y van a diferenciarse del resto del ecosistema del software libre con una pila software que han estado desarrollando en secreto y que te obligará a aceptar sus términos para que puedas contribuir a ella. 

De hecho han cerrado las puertas al resto del mundo del software libre. Asumirán que tienen que trasladar y mantener cosas como Qt, Gtk+, XUL, etc a su sistema. Asumirán que tienen que trasladar aplicaciones a ciertos puntos de integración (la mayoría de los cuales serán ofrecidos en aplicaciones Qt). No compartirán la infraestructura del shell de escritorio con nadie más, y usar su software libre en otras plataformas se convertirá en algo cada vez más difícil.

A ese comentario en su cuenta de Google+ se le suman otros, pero las críticas de Seigo son claras: la decisión de Canonical de desarrollar su propio servidor gráfico, Mir, en lugar de usar Wayland o el actual X.Org, -el otro anuncio relevante de estos días- es errónea desde el punto de vista técnico (un servidor gráfico es uno de los componentes más complejos que existen), pero es aún más errónea desde el punto de vista de la comunicación y la actitud de una empresa que parece contar cada vez menos con la comunidad.

Ese desmarque por la banda de Canonical también ha sido criticado por uno de los responsables del desarrollo de KWin (el gestor de ventanas de KDE). Martin Gräßlin escribía en su propio blog un post al respecto del de Shuttleworth y su “All the faces of Ubuntu“. Allí el creador de Canonical aseguraba que KWin funcionaría perfectamente en Mir, como señalando implícitamente que los desarrolladores de Kubuntu se pondrían manos a la obra. Pero Gräßlin tenía otra opinión, y la expresó claramente en su post, con algunos puntos aplastantes:

  • No tienen ni idea de cómo implementar KWin
  • Actualmente el número de commits a KWin por empleados de Canonical es 0
  • Ningún empleado de Canonical ha contactado a estas alturas con el equipo de KWin sobre cómo podríamos integrar Mir o si estaríamos interesados en ello.
  • Debo cuestionar la capacidad de Canonical para juzgar lo que otro software puede o no puede hacer después de los inexistentes problemas que Canonical afirma que tiene Wayland y que Mir no tendrá.

Y a esas se suman también las de Jonathan Ridell, principal responsable de Kubuntu, que tras tantos cambios y tantas decisiones tomadas a espaldas de la comunidad se ha hartado y ha dejado claro opinaba como Martin Owens (otro desarrollador de Ubuntu) que a estas alturas será mejor que muchos usuarios de Ubuntu pasen de una Canonical que a su vez pasa de ellos, aunque luego clarificó ese primer post con otro en el que, eso sí, se mantenía en sus trece sobre sus conclusiones originales:

Si quieres tener un papel importante como coaborador entonces Ubuntu Unity no es el mejor proyecto al que dedicarte. Es perfecto puesto que hay muchos proyectos que están esperando que más gente ayude, yo recomiendo Kubuntu pero hay docenas de otras variantes [distribuciones] y sub-proyectos esperandoos con los brazos abiertos.

Y en respuesta, Shuttleworth escribió a su vez un post en el que con un tono algo menos distendido le explicaba a Ridell que su actitud cizañera (mis palabras, no las suyas) no ayudaba demasiado:

Canonical, como depositaria de la comunidad Ubuntu, está invirtiendo un montón de energía en evaluar como sus acciones pueden afectar al resto de depositarios, y en ofrecerles formas de ayudar con su trabajo a las necesidades del resto de depositarios del proyecto.

Tú, como depositario de la comunidad Ubuntu, estás invitando ala gente a colaborar menos con este proyecto general, y colaborar más con un único depositario [con Kubuntu].

Hmm. Que no consigas lo que quieres no debería hacer que promociones un liderazgo dividido.

Ese ha sido uno de los primeros momentos en los que se ha visto a Shuttleworth perder un poquito los nervios. El otro, escrito justo después en respuesta a otro desarrollador de Kubuntu que apoyaba a Ridell, lo dejaba aún más claro. Y cito de nuevo a Shuttleworth:

Así que antes de marcharte furioso, tómate una taza de té y piensa sobre lo que das y recibes de nuestra relación. De verdad. 

Los calentones parecen estar siendo numerosos en toda la comunidad, aunque parece que han sido los desarrolladores de Kubuntu los que más se han esforzado en expresarlos, pero al rescate trataba de llegar Jono Bacon, community manager de Ubuntu, que se ponía en su papel y lanzaba hoy mismo un mensaje conciliador pero en el que dejaba claro que Canonical se quiere diferenciar de lo que existía hasta ahora en el mundo Linux:

Necesitamos cuestionar constantemente nuestro statu quo… no por el simple hecho de ser distintos, sino por el hecho de no ceñirnos únicamente a la tradición, ayudándonos a nosotros mismos a ser mejores en lo que hacemos, y en último término a conseguir el objetivo de llevar Ubuntu a las manos de más gente.

Ese párrafo de Bacon resumen en mi opinión algo que muchos no saben o no quieren ver. Ubuntu no quiere ser una distribución Linux. Quiere ser mucho más. Y si para ello tiene que iniciar proyectos propios, adoptar una filosofía “menos abierta” y provocar que parte de su comunidad abandone el barco, que así sea.

Los comentarios en ese mismo post de Jono Bacon son igualmente esclarecedores. En uno de ellos, un usuario apunta a una primera verdad evidente:

Uno de los problemas de construir una gran comunidad diversa es que esa comunidad que construyes es grande y diversa. Cuando más grande y más diversa es esa comunidad, más intentan los extremos desplazar al centro de esa comunidad. 

Pero el mejor comentario, que traduzco íntegramente a continuación, es especialmente brillante, y en realidad serviría como auténtico corolario de todo lo que ha pasado estas últimas semanas:

El problema, al menos para mi, es que todas las “grandes” decisiones se están realizando en secreto y de forma externa a la comunidad de desarrolladores que ha ayudado a que Ubuntu crezca y sea lo que es hoy. 

Cada pocas semanas hay una polémica porque se ha tomado una decisión que no tiene sentido, y las razones que se dan para haberla tomado solo suenan a excusa. Si se toma una decisión por dinero, dilo, no te enrolles y no trates de engañarnos. 

No me sorprendería que Mir fuese un prerequisito para algún producto de Canonical aún sin anunciar en el que están trabajando – y por supuesto solo lo sabremos cuando sea demasiado tarde para dar cualquier tipo de opinión. 

Básicamente, Canonical necesita darse cuenta de que no puedes dejar fuera del ciclo a la comunidad si quieres que la comunidad esté contenta. Eso solo resulta en una falta de confianza entre Canonical y todo el resto de la comunidad Open Source. 

Así es. La comunidad se siente excluida del proceso de toma de decisiones de Canonical, y eso les jode. Lógicamente. A mi también me provocaría ese sentimiento. Y sin embargo, ¿podría una visión como la de Mark Shuttleworth avanzar si la comunidad tuviera poder de decisión sobre la forma de trabajar en Ubuntu?

Lo dudo. Shuttleworth siempre ha tenido cierto tinte ‘stevejobsiano‘, pero comparto con él la mayor parte de su forma de hacer las cosas. Lamentablemente, la comunicación con la comunidad dista mucho de ser perfecta. Y ese es probablemente el único gran problema que sí podrían resolver en Canonical. El resto, que a ciertos miembros de la comunidad no les guste Mir, o Unity, o el ciclo de desarrollo de Ubuntu, no es algo sobre lo que realmente puedan opinar. Porque si lo hiciesen Ubuntu no iría a ninguna parte. Se quedaría como está. Y eso es lo que precisamente Shuttleworth y Canonical no quieren.

Unity Next, Mir y un futuro Qt/QML: la revolución total de Canonical

Tenía que ser. Canonical había estado dando pistas durante meses, con un Jono Bacon -community manager de Canonical- que dejó claro hace meses que ni el servidor de ventanas X ni Wayland cumplían las expectativas que buscaban para el futuro de Ubuntu. Así que en las recientes versiones de Ubuntu for phones y Ubuntu on tablets hemos podido ver cómo Unity corría sobre el mismo servidor de ventanas de Android, llamado SurfaceFlinger. Pero esto era tan solo una solución temporal.

Canonical ha anunciado que está desarrollando Mir, un servidor de ventanas que le permitirá a Canonical lograr su objetivo primordial: el de unificar Ubuntu de forma que se comporte de igual forma en el escritorio de un PC, de un portátil, de un tablet o de un smartphone.

Mir llegará en versión preliminar en mayo de este año, y será entonces cuando podamos ver en acción al segundo gran componente de ese ambicioso proyecto de Canonical: Unity Next, el shell que ofrecerá la interfaz gráfica de Ubuntu y que se reescribirá de cero haciendo uso de Qt y QML. La idea es que Unity Next esté preparado para funcionar en las versiones de Ubuntu para tablets y smartphones en Ubuntu 13.10, y que lo haga también en PCs y portátiles en abril de 2014 con Ubuntu 14.04, una LTS que probablemente sea la edición más importante de Ubuntu de toda la historia.

Otra cosa no, pero desde luego Canonical tiene claro el camino a seguir. Y curiosamente, ese camino cada vez se aparta más de las distribuciones Linux convencionales.

Ubuntu Touch, pronto en más de 20 móviles Android [Actualizada: ¡aún hay más!]

La comunidad de desarrolladores de Ubuntu parece estar muy centrada en el impulso de la plataforma móvil de Canonical, y tras el lanzamiento de la versión preliminar de Ubuntu Touch Developer Preview que únicamente estaba disponible para los Galaxy Nexus, Nexus 4, Nexus 7 y Nexus 10 ha aparecido información oficial que confirma que pronto habrá versiones compatibles para más de 20 dispositivos basados en Android.

De hecho, ese “Trabajo en proceso” (Work In progress) que mencionamos más adelante para algunos modelos se complementa con la disponibilidad de imágenes para varios modelos de smartphones y tablets que como afirman en Canonical funcionan “más o menos” (Sort of working). En estos casos habrá muchos conflictos con bastante seguridad, pero al menos es un primer paso para el soporte de Ubuntu Touch Developer Preview en los siguientes dispositivos móviles:

  • Asus Transformer
  • Asus Transformer Infinity
  • Asus Transformer Pad TF300T
  • Galaxy Nexus
  • Galaxy Nexus
  • Galaxy Tab 2 10.1 Wifi
  • HTC Desire
  • HTC DNA
  • Huawei Ascend G300
  • Kindle Fire 1st Gen
  • Kindle Fire 2nd Gen
  • Kindle Fire HD 8.9″
  • LG Nitro/Optimus HD
  • Nexus One
  • Samsung Galaxy Note
  • Samsung Galaxy S (GT-I9000)
  • Sony Xperia S
  • Sony Xperia T
  • VZ SGSIII

La lista completa está disponible en el wiki oficial de Ubuntu, donde se encuentran los modelos que pronto serán compatibles (y en los que están trabajando, como decía), la forma de desbloquearlos para poder instalar estas imágenes y las personas de contacto que se están encargados de trasladas las versiones originales de la Touch Developer Preview a otros dispositivos, en concreto (por el momento) estos:

  • Alcatel OT-995
  • Asus Transformer
  • ATT SGSIII
  • Dell Streak 7
  • HTC One X
  • HTC One X+
  • HTC One X+
  • HTC One XL
  • Kindle Fire HD 7″
  • LG Optimus 4x HD
  • LG Spectrum 4G
  • Motorola Droid 3
  • Motorola Droid 4
  • Motorola Droid Bionic
  • Motorola Droid RAZR
  • Motorola XOOM
  • Nexus S
  • Samsung Galaxy Note i717
  • Samsung Galaxy S SCL (GT-I9003)
  • SGS II
  • SGS III
  • HTC Desire S

Esta noticia demuestra el interés que la comunidad de desarrolladores de Ubuntu tiene en poder probar la edición de Ubuntu Touch Developer Preview en diversos dispositivos, algo que sin duda también animará a usuarios y desarrolladores a comenzar a programar aplicaciones con el SDK que está disponible a través del anuncio oficial del mismo, aquí.

El fondo de escritorio de Ubuntu for phones, a tu disposición

Una de las características llamativas de la propuesta de Canonical con Ubuntu for phones y Ubuntu on tablets es la presencia de una pantalla de bloqueo dinámica en la que van a pareciendo notificaciones de mensajes y alertas. Un usuario ha querido trasladar parte de esa idea a su instalación de Ubuntu, y para ello ha creado un wallpaper dinámico que simula el aspecto visual del diseño original de Canonical.

En el caso de este fondo de escritorio, la posición de los círculos externos es aleatoria, y cambia de forma lenta variando también en sus colores -de tonos rosados a naranjas- durante el transcurso de varias horas.

Otra de las curiosidades del fondo de escritorio es el anillo de puntos blancos interior en el círculo central y principal, que actúa como un reloj que va marcando la hora con puntos blancos para cada hora que se van difuminando a medida que llega la noche según la hora del sistema.

Para instalar este componente tendremos que acudir a este PPA, y los comandos necesarios son los siguientes:

sudo add-apt-repository ppa:muscovy/ppa
sudo apt-get update
sudo apt-get install evolving-circle-wallpaper

Al hacerlo este fondo de escritorio aparecerá en la lista de fondos de escritorio disponibles en la ventana de Apariencia de la configuración del sistema, así que… ¡ya me contaréis qué os parece!

Ubuntu Touch Developer Preview, disponible para dispositivos Nexus

Tal y como habían prometido, los desarrolladores de Canonical han anunciado la disponibilidad de Ubuntu Touch Developer Preview, la versión de Ubuntu que permite ser instalada tanto en smartphones como en tablets de la familia Nexus.

Esta edición preliminar de Ubuntu for phones y Ubuntu on tablets -según el dispositivo al que van dirigidos- está disponible en forma de imágenes precompiladas para cada dispositivo, y es necesario prestar mucha atención a la imagen que nos descargamos para nuestro dispositivo, ya que incluso para el mismo smartphone o tablet hay variaciones que afectan a la operadora o a temas como el soporte de protocolos de comunicación. Por ejemplo, en The Verge indican que los usuarios estadounidenses de los Galaxy Nexus de las operadoras Verizon o Sprint no podrán acceder a esta posibilidad.

También es importante volver a señalar que Ubuntu Touch Developer Preview es una versión orientada a desarrolladores, totalmente inacabada y cuyas aplicaciones en diversos casos están incompletas o simplemente no son funcionales. Eso sí, tanto las funciones de teléfono como las de navegador, reproductor de vídeos, galería y cámara para tomar fotos sí que son funcionales, y además tenemos el motor de reconocimiento de voz para búsquedas con comandos dictados si así lo deseamos.

Tenéis todas las instrucciones para instalar esta versión de Ubuntu en el wiki oficial, en donde también encontraréis información sobre las imágenes disponibles o la licencia. En este último apartado los responsables de Canonical hablan de que Ubuntu Touch Developer Preview es gratuito para uso no comercial, pero no especifican nada en el caso de que se usara comercialmente, algo no demasiado recomendable a estas alturas.

En Canonical han puesto a disposición de los usuarios una buena cantidad de información en el wiki oficial, aunque eso sí, algo inconexa e incompleta. Pero hay detalles importantes, como por ejemplo el hecho de que tendremos acceso a los binarios de los controladores propietarios que Canonical ha tenido que incluir para dar soporte completo al hardware de los dispositivos que por el momento son compatibles con esta distribución. Y por supuesto, las instrucciones de instalación explican cómo completar el proceso si estáis interesados. Si es así, suerte, ¡y esperamos que nos contéis qué tal la experiencia!

Echando un vistazo a Ubuntu Touch Developer Preview

Los responsables de Engadget han tenido acceso preliminar a la esperada Touch Developer Preview, la versión de Ubuntu para smartphones y tablets que permitirá a los usuarios de los Nexus 4, Galaxy Nexus, Nexus 7 y Nexus 10 probar la propuesta de Canonical directamente en sus pantallas.

El resultado de esas pruebas es concluyente: Esta Touch Developer Preview está aún muy verde, y por ejemplo no es posible reproducir archivos de audio o importar contactos de otras cuentas, dos de los detalles que han destacado en las pruebas los redactores de este medio para dejar claro que a Ubuntu for phones y a Ubuntu on tablets -las dos plataformas que se pueden probar con esa versión preliminar- les queda mucho camino por recorrer.

En las pruebas con un Nexus 10 no obstante también dejan buenas sensaciones, como las características de funcionamiento del HUD, la galería de fotos o los vídeos, que sí parecen reproducirse sin problemas. Ahora solo queda por ver si los desarrolladores se ven tan atraídos por el proyecto como espera Canonical. Os dejamos con el video que han publicado en Engadget, y con una galeria de imágenes.

 

Ubuntu on tablets, Canonical a punto de completar el círculo

En 2004 nació Ubuntu, una distribución Linux derivada de Debian que desde el principio supo acercar este sistema operativo a usuarios noveles. Los aciertos de Canonical, la desarrolladora de esta distribución, han logrado convertir a este desarrollo en todo un éxito en el mundo Linux, pero eso no es suficiente. Mark Shuttleworth, el creador de Canonical y de Ubuntu, reveló hace ya año y medio su visión de futuro: que un mismo sistema operativo pudiese funcionar en PCs, portátiles, smartphones, tablets e incluso televisores inteligentes.

El primer paso para ese ambicioso proyecto se produjo a principios de año, cuando Canonical anunció el lanzamiento de Ubuntu for phones, una versión específica de Ubuntu para móviles basados en procesadores ARM. Aquel anuncio sirvió para entender mejor una estrategia que permitirá convertir al smartphone en un singular thin client, ya que al utilizar un teclado y un ratón y una conexión al monitor -algo factible a través de las conexiones miniHDMI que integran varios smartphones de alta gama- disfrutaremos de un escritorio completo de Ubuntu.

Ahora se ha producido el segundo paso: el anuncio de Ubuntu on tablets, que es básicamente una variación de Ubuntu y de Ubuntu for phones que está dotada de la misma base que sus hermanas, pero que además integra algunos elementos de interés. Probablemente el más destacado es Side Stage, un sistema que permite visualizar dos aplicaciones al mismo tiempo en el tablet con una interfaz que está claramente copiada -sin tapujos- de Windows 8 y su reciente papel en tablets como los Microsoft Surface RT y Pro.

ubuntu-on-tablets-side-stage

El control por voz a través del HUD, la posibilidad de compartir rápidamente todo tipo de contenidos y esas búsquedas centralizadas -con Amazon como primer polémico protagonista- desde el lanzador de la interfaz (idéntico al presente en el escritorio de un PC o portátil con Ubuntu) son algunas de las características que Canonical tratará de vender a fabricantes y partners para lograr que al menos algunos de ellos se planteen la posibilidad de desarrollar dispositivos compatibles.

En realidad no les costará demasiado esfuerzo: Canonical está a punto de ofrecer la primera versión pública de esta nueva plataforma, con la llamada Touch Developer Preview. Esta primera versión que servirá tanto para smartphones (Nexus 4 y Galaxy Nexus para empezar) como para tablets (Nexus 7 y Nexus 10 en principio) intentará demostrar que Canonical tiene en sus manos un proyecto tan prometedor como ambicioso. Y desde Osphérica solo esperamos que Mark Shuttleworth tenga éxito en su propósito, porque eso significará un nuevo éxito para el Open Source.